Sunday, May 25, 2014

El lépero honor del tribunal

Artículo publicado por el diario digital Plaza Pública del 7 de abril de 2014.

La mácula se refiere a haber hecho sentir públicamente ridiculizado a un colega litigante –palabras del ofendido–.

El Tribunal de Honor (TdH) no tiene competencia para estos casos, a menos que hubiera sentencia de culpabilidad de por medio.

Por los hechos contenidos en la acusación ya existe una investigación de la instancia competente dentro del Organismo Judicial, que no encontró falta. El TdH decidió tomar la ley en sus manos.

Entre tanto, imagino la vergüenza de muchos abogados y abogadas del país, sintiendo su propia honra zambutida en una cloaca hedionda a lo que ya sabemos, a servilismo inconmensurable y a incompetencia en Derecho.

Por si fuera poco, el TdH pasa el caso al Ministerio Público para que investigue si hay delito que perseguir (conociendo del previo dictamen interno).

Dejando de lado la ilegalidad, la condena es rotundamente desproporcional a la supuesta falta. Un año de inhabilitación profesional, una multa onerosa y la obligación de difundir la sentencia por radio, televisión, y medio escrito. Es decir, tres sanciones económicas, una moral, una humillación pública (lo que están juzgando como carente de ética) y una sanción profesional. Sólo faltó que la condenaran a raparse, bañarse en chapopote, revolcarse en plumas de gallina y alegrar Pasos y Pedales. O quizá eso es exactamente lo que querían hacer e hicieron, según su miope entender.
¿La Constitución, la ley del Organismo Judicial? ¡No! El honor, por sobre todas las cosas. El honor como eufemismo de cosas que no se pueden decir en público. Por evitar una mancha de honor al gremio y al sistema de justicia, se han pasado por arriba de los mecanismos internos del Organismo Judicial, y hasta le ordenan que inhabiliten a la jueza, pues es requisito indispensable que los juzgadores sean colegiados activos. ¡Ah! La multa económica corresponde a las cuotas del año en que no podrá ejercer su profesión. Se ve que también cuidan los centavitos del CANG con diligencia titánica.

Entre tanto, muchos guatemaltecos opinamos que el honor del CANG ha sido mierdarizado por mucho tiempo sin que se conozca alguna reacción similar por parte de su diligente TdH.
Son abogados y notarios todos los involucrados en garantizar la impunidad en el caso Siekavizza, son algunos de ellos quienes transan sentencias, controlan la industria de las adopciones ilegales, asesinan gente para apropiarse de sus bienes inmuebles, fabrican coartadas fabulosas para mareros y toda calaña de delincuentes (su deber es garantizar que los derechos de los acusados sean respetados, no falsear hechos y entrenar testigos falsos). Son agremiados sin honor quienes firman “doy fe” sobre grandes mentiras, quienes firman “auténticas” por cincuenta pesos y con los ojos cerrados, quienes redactan leyes a la medida del cliente y del incentivo, quienes mantienen fuera de la cárcel a maridos golpeadores y despreocupados del bienestar de sus hijos, quienes pasan bajo la mesa el monto de la fianza y la garantía de que no se dictará prisión durante la audiencia…

Falta espacio para mencionar los atropellos al honor de los buenos abogados y notarios por parte de los malos, a ritmo de varias veces por minuto. Son ellos y ellas la colosal base de la pirámide de impunidad que hunde al país. Parece que el TdH se interesa solamente en casos que lleguen con recomendación especial desde el epicentro del poder. Guatemala, deshonrada; los buenos abogados, deshonrados. La familia, bien gracias.

Lo que no dice el II Informe Presidencial

Artículo en el periódico digital Plaza Pública, edición del 4 de marzo de 2014.

Leyendo lo relacionado con el Pacto Hambre Cero, es difícil hacer la conexión entre lo reportado y el documento oficial del Pacto. Además, a pesar de que el informe habla de gestión por resultados, los datos no permiten apreciarlos.

Con excepción del primer resultado estratégico del Pacto (Tomo I, página 12), éstos se han formulado de una manera tal que una diferencia decimal puede ser presentada como un éxito total. Hay ambigüedad estructural.

Por razones de espacio, tomemos solo el cuarto resultado: “Para el año 2015, los ingresos de las familias en condiciones de pobreza y pobreza extrema se han incrementado.” ¿Cómo medirlo? Si el ingreso se incrementa en 1%, se podrá decir “Misión cumplida”. El resultado debería expresarse de forma precisa, inequívoca. Si lo que se busca es hambre cero, entonces dichos ingresos deberían, por ejemplo, cubrir los costos de la canasta mínima familiar (alimentos y no alimentos).

Otro ejemplo al azar está en el tema de cobertura de vacunación. El informe dice que se hicieron 765,000 tratamientos, beneficiando a 172,000 niños y niñas. En realidad, debiera decirse cuántos tratamientos fueron completados (si no se toma la siguiente dosis, el tratamiento se interrumpe y se debe reiniciar). También debiera decirse qué proporción de la niñez fue cubierta.

Se entiende que el Informe no sea ni extenso ni técnico –seamos claros, es político. Sin embargo, un informe técnico debiera seguirle, para que los analistas, donantes y los propios ejecutores puedan tener una imagen clara de lo que está pasando.

Un caso diferente es el de las omisiones. La más clara está en el tema de la muerte por desnutrición aguda en menores de cinco años. Según el Sistema de Información Gerencial en Salud (SIGSA) durante 2013 fallecieron 116 infantes. De ahí, se calcula la tasa de letalidad por desnutrición aguda y se anuncia que disminuyó de 1.1 a 0.68.

Lo que el Informe no dice –y debería– es que los datos utilizados eran parciales. En primer lugar, se trató de datos “ingresados al SIGSA”. Al 17 de diciembre de 2013, el Comité de Análisis había confirmado 51 casos adicionales, no ingresados al Sistema. Existían 81 casos bajo investigación de dicho Comité y 107 defunciones habían sido declaradas no relacionadas con desnutrición aguda.
Si los casos bajo investigación fueran declarados positivos, la cifra aumentaría a 248, más del doble de lo publicado por el informe presidencial.

Si los casos descartados fueran incluidos, tendríamos más de tres veces lo publicado.

Lo anterior despierta una pregunta clave: La mortalidad infantil por desnutrición aguda en niños menores de cinco años ¿es sentenciada en escritorio por un COMITÉ, meses después del hecho? Lo normal es suponer que debería basarse en un informe médico forense. ¿El Gobierno no confía en lo que certifique el médico que atendió el caso y que posiblemente esté confirmado por la Dirección de la institución de salud?

Cierto es que el dictamen de muerte por desnutrición ha sido siempre un asunto complicado. Es bueno que ahora se busque resolver el problema, aunque las buenas intenciones se empañan al ver que el asunto sale de la esfera médica y entra en la política. Un Comité que eventualmente suba o baje las cifras con base en criterios ajenos a la esfera médica resulta peligroso.

Para terminar debe decirse que si los protocolos para determinar causalidad de muerte han cambiado, la comparación de datos con los años anteriores no es posible.

Para el mes de marzo se prometieron los resultados finales del SIGSA. Veamos qué respuestas pueden dar a lo planteado en este artículo.

El hambre muerde en el corredor seco

Artículo publicado en el periódico digital Plaza Pública el 22  de febrero de 2014.

La mesa de trabajo está llena de documentos. Son al menos nueve, más unos cuantos abiertos en la computadora. Decidir por dónde principiar la síntesis resulta complicado.

Todo principió con el recrudecimiento de las infestaciones de la roya del café desde 2012. El resultado de esta enfermedad es una brusca caída en la cantidad de café que cada planta puede producir. La calidad también se ve afectada. ANACAFE y MAGA han difundido abundantes estadísticas al respecto.

Luego vino una caída de precios en el mercado internacional. Los cafetales producen menos y se recibe menos dinero por quintal comercializado. La crisis de precios y la situación fitosanitaria hizo que el sector difundiera la alarma, y la respuesta gubernamental fue un Fideicomiso específico. Al menos algunos productores pueden aplicar a préstamos especiales. Lo trágico es que esto no aplica a pequeños productores, porque un requisito básico es poseer título de propiedad.

ANACAFE advierte además de otro efecto de la crisis: la caída de empleo. Son 210,00 puestos de trabajo los que se estiman perdidos en el sector. Los trabajadores temporales (90,000) provienen de diversas partes del país, y tienen en común que son campesinos sin tierra o productores en tierras marginales que dependen de su propia producción y el corte de café significa su único ingreso de dinero durante el año.

Con la llegada de la crisis, hay una reducción hasta de 60% en las oportunidades de trabajo. Esto corresponde más o menos con la caída en la producción, que de 5.2 millones de quintales oro (grano) en la cosecha 2011/12 se proyecta a 2.9 millones en 2013/14.
 
Según el MAGA (2012), 70% de la superficie cultivada con café está afectada por la roya.

La disminución de producción tuvo el mismo efecto en el número de jornales requeridos y el precio pagado por quintal de café cereza cosechado (el sector no paga por día laborado sino por producción). El precio que domina en el mercado es de Q45.00 por quintal (excepto en la zona del corredor seco de oriente, donde se paga a Q30.00). La cosecha se realiza entre agosto y diciembre en zonas de clima cálido y entre noviembre y abril en las tierras frías y de mayor altitud. El grueso de la migración temporal es entre octubre y febrero. Para la última cosecha, los precios pagados por quintal cosechado disminuyeron Q10.00 en todas partes. Por si fuera poco, el número de días en que se puede trabajar en el corte también se ha reducido. 

El impacto laboral se extiende a lo largo de la cadena productiva del café. Este artículo se limita a los trabajadores temporales (90,000) porque son los más vulnerables a perder sus medios de vida y sufrir inseguridad alimentaria y nutricional, aunque no debe olvidarse a los pequeños productores (61,000).
Una evaluación multi-institucional realizada en julio/agosto de 2013 dice así de los jornaleros temporales: “Poseen reservas limitadas de alimentos, no están agremiados por lo general, no cuentan con empleo formal y sus hogares son vulnerables a las emergencias y la alteración súbita de precios de la canasta básica. Además, presentan bajo nivel escolar, pocas oportunidades de capacitación, ausencia de asistencia desde el gobierno por su condición de jornaleros”.

La alarma se encendió desde hace un año, cuando el gobierno declaró alarma en el sector del café, debido a la roya.

La SESAN ha hecho seguimiento cercano al problema. Como parte de su responsabilidad de monitoreo, solicitó el apoyo de varias instituciones para realizar diagnósticos. La lista de actores es larga: MAGA, ANACAFE, FEWSNET/USAID, PMA, FAO, CCOPI, Mercy Corps, OXFAM, SAVE THE CHILDREN, Acción Contra el Hambre y otras.  Se hicieron al menos dos evaluaciones en el año 2013 y otras dos en lo que va de 2014.

Otra respuesta de la SESAN, a inicios de 2013, fue la preparación de la “Estrategia para generación de empleo temporal comunitario –GETCO“. Estaba enfocada en los jornaleros del café, pero no pasó de ser una propuesta.

Un informe del PMA en agosto de 2013 hacía el siguiente pronóstico: “A medida que el segundo semestre de 2013 esté finalizando, el acceso a los alimentos se tornará complicado… La situación empeorará a principios de septiembre cuando se inicia la migración para encontrar medios de vida suplementarios y la situación cambiará a crítica de noviembre hasta enero, cuando el 74 por ciento de los jornaleros y el 35 por ciento de los pequeños productores migren, buscando ingresos en actividades de la cosecha en las fincas cafetaleras y no encuentren contratación plena sino parcial. Se reducirán drásticamente sus ingresos, habiendo agotado todas sus reservas en dinero y alimentos”.
Si todo lo anterior era muy malo, le siguió algo peor, porque debido a la situación climática que se presentó en el corredor seco, la cosecha de maíz y frijol fracasó entre 60 y 80%.

Así que la tormenta perfecta está servida: la población vulnerable en el oriente del corredor seco (San Juan Olopa, La Ermita, Camotán, Jocotán) se quedó sin cosecha de alimentos básicos a finales de año y ahora no tiene con qué alimentarse ni oportunidades para generar ingresos y comprar sus alimentos.
Un sondeo reciente de Save the Children confirma lo que ya habían dicho las evaluaciones anteriores. Las visitas a siete comunidades de Olopa y Jocotán para conversar con maestros, personal de salud, jornaleros, miembros de COCODES y empleados de gobierno reportan que entre 70 y 90% de hogares dependen de los jornales de café como única fuente de ingresos en efectivo. Menos de 40% han encontrado empleo este año, pero de los cinco quintales diarios que pueden cosechar normalmente solo están cosechando uno, y no pueden cortar por más de cuatro días consecutivos. 

El autor contactó ingenieros agrónomos de la zona y ellos confirmaron los datos anteriores, agregando que de un ingreso potencial de Q5,400 durante una época normal de cosecha, éstos estarán alrededor de Q500 en las condiciones actuales. Los pequeños productores de café de la zona no tienen títulos de propiedad, por lo que tampoco tienen acceso al fideicomiso establecido por el Gobierno.

Si a todo lo anterior se le pueden encontrar peros (falta rigor estadístico y otros), datos epidemiológicos del Ministerio de Salud muestran que al inicio de la crisis (2012), el total de casos de desnutrición global aguda (GAM) en menores de cinco años fue de 1,040, y para 2013 llegó a 1,400. Eso es un 40% de aumento.

No es sin motivo que el último informe del grupo de apoyo OXFAM, SAVE THE CHILDREN, PMA, COOPI y Mercy Corps (febrero 2014) se titule “Crónica de una Crisis Alimentaria Anunciada”.

La lucha contra el hambre estacional parece no tener memoria. Fue una crisis con elementos similares lo que llevó en 2001 a una declaratoria de calamidad en la misma zona. Fue eso mismo lo que apresuró la puesta en escena del andamiaje legal, institucional y operativo que nos hizo soñar con que Guatemala se convertía en un país con visión en materia de seguridad alimentaria y nutricional.   
Es grave que con las señales recibidas no se conozca aún alguna acción de apoyo a las familias más vulnerables. Se comprendería el argumento que los datos disponibles no son estadísticamente sólidos, pero para ello el sistema de evaluación SAN debe presentar sus propios datos, con validez estadística y levantados con apoyo de la Mancomunidad Ch’ortí, la multitud de pequeñas ONG que trabajan en la zona y los COCODES.

Cabe preguntar qué han hecho al respecto la CODESAN, la CONASAN, la Comisión SAN del Congreso y los ministerios de línea, responsables de un Pacto Hambre Cero que algunos consideran un producto de exportación, un ejemplo a seguir por países “menos avanzados” en la materia, sin importar que Guatemala ocupe los últimos lugares en cuanto a resultados. 

Saturday, February 15, 2014

Pudo ser

Cementerio virtual.
Más grande que un océano azul;
lleno de muertos de cuerpo ausente.
Fallecimientos lamentables
que iniciaron antes de que el hombre
domesticara el pedernal.

Los humanos visitan virtualmente a sus muertos,
al menos a los que recuerdan.
Algunos resucitarán,
pero habrá que remover profundo
el plasma de sentimientos.
Muy pocos saldrán por sí mismos,
y llegarán a ser, quizá,
vivos célebres por un tiempo.
Irán del cementerio virtual
a uno de cartón, o fuego, o moho.

El planeta va por el cosmos,
transformado por sus habitantes
perenne y desaforadamente,
dejando una estela de historias sin contar,
sentimientos sin expresar, cuerpos sin título,
títulos sin cuerpo.

Estúpido niño



Qué niño más estúpido.
por más que lo ignoran, que lo insultan,
sus estupideces no cesan.

La patria es amenazada
por el apóstata enemigo
la tradición es insultada
y el estúpido niño: Mami,  ¿Solo hay un Dios, verdad?

Arriesgamos nuestras vida
para limpiar el mundo,
purificar la sangre
y el estúpido niño: Mami, ¿Venimos todos de Adán y Eva?

Organizamos Cumbres
para discutir
tratados de Paz
y el estúpido niño: Mami, ¿Quién financia la guerra?

Lloramos nuestros muertos,
velamos sus cuerpos
asesinados por crueles delincuentes
y el estúpido niño: Mami, ¿Quién les vendió las balas?

Enviamos a nuestros hijos
a morir en países lejanos
defendiendo la libertad
y el estúpido niño: Mami, ¿por qué hay fábricas de armas?

Encarcelamos violadores,
femicidas, abusadores
que enlutan a la patria
y el estúpido niño: Mami, ¿Por qué sus padres no los educaron?

Apostamos la vida
semana a semana
ante el feroz toro asesino
y el estúpido niño: Mami, ¿Por qué le clavan espadas al toro?

Invertimos, arriesgamos capital
para generar riqueza,
crear muchos empleos
y el estúpido niño: ¿Mami, por qué hay tantos pobres?

Los niños estúpidos
son una amenaza
para la Libertad y Democracia.

Friday, January 17, 2014

El hambre como delito imputable

Publicado por el diario digital PlazaPública el 17 de enero de 2014.


El flagelo del hambre ha provocado la caída de civilizaciones, creado revoluciones, terminado con imperios, reyes y gobiernos.

Acabar con el hambre ha sido una preocupación permanente de la humanidad, y para ello ha desarrollado muchos recursos. 

En el siglo veintiuno hemos alcanzado niveles nunca soñados en la producción, procesamiento y conservación de alimentos. Si en algo falló Thomas Malthus fue en predecir que el crecimiento poblacional (geométrico, acelerado) no tendría par en la producción alimentaria.

La lista de recursos es larga. Fertilización; desarrollo de variedades altamente productivas, resistentes a condiciones climáticas adversas y a plagas y enfermedades que antes eran devastadoras; cultivo sin tierra, cosecha de rocío; producción en condiciones ambientales controladas; la ingeniería genética tiene el potencial de desarrollar cosas que hoy día sólo pueden existir en tratados de ficción.

Alimentos que se descomponían en horas hoy pueden soportar meses y años.

Para que lo anterior fuera posible se requirió de conocimiento empírico desarrollado a lo largo de siglos. Fueron los pequeños agricultores quienes hicieron la selección de materiales vegetativos y animales resistentes, adaptados y productivos. Generación tras generación, hasta nuestros días, aislaron características positivas, eliminaron las negativas y sentaron las bases para desarrollar la paleta de recursos genéticos animales y vegetales de la actualidad.

Nunca antes en su historia la humanidad ha tenido tantos recursos para producir alimentos. Y nada sabríamos ni tendríamos hoy sin los pequeños productores agropecuarios.  La ciencia moderna no ha tenido más que echar mano a esa herencia, y esto en menos de 100 años.

Por eso merece consideración el planteamiento que recoge el señor Materne Maetz −experto internacional en seguridad alimentaria− en un sitio que se mantiene con sus aportes personales y contribuciones de especialistas de seguridad alimentaria alrededor del mundo.

El razonamiento es el siguiente:

Se producen suficientes alimentos para que cada ser humano satisfaga sus necesidades alimentarias y nutricionales. Sin embargo, hay más de 800 millones de personas subalimentadas y dos tercios de ellas son niños y niñas.

Cada día mueren de hambre entre 15 y 20 mil personas. Mueren. De hambre. 19 millones de niños padecen hoy desnutrición aguda severa.

Resulta paradójico que la mayoría de personas que padecen hambre en el mundo sean pequeños agricultores. Sí, los mismos a quienes debemos que Malthus se haya equivocado.

Siendo que todo lo anterior es de sobra conocido, no queda sino pensar en las razones para que el problema persista.

Los modelos de desarrollo que aseguran la producción alimentaria mundial se olvidaron de incluir a los pequeños agricultores.

Algunos países de América Latina lograron reducir a la mitad el número de personas con hambre, tal como se planteó en 1990, con vistas al 2015. Algunos lo alcanzaron desde 2012. La FAO reporta que en la región, sólo Guatemala, Costa Rica y Paraguay no han avanzado lo suficiente (sí, Honduras y Haití están en la otra lista). Hasta la Venezuela de Chávez alcanzó la reducción en 50% (FAO, SOFI 2013).

Entonces, argumenta el Sr. Maetz, el hambre no es una fatalidad del destino sino el resultado de las decisiones que toman –y no toman− los gobernantes.

Siendo que no se trata de un problema imposible de resolver, la existencia del hambre debe dejar de ser una estadística, y los gobernantes deben asumir su responsabilidad de una manera contundente.

Habrá que discutir la manera de lograrlo. Como punto de partida, la propuesta es que el hambre sea reconocido internacionalmente como un delito de lesa humanidad, y que los gobernantes sean juzgados al igual que se hace con otros delitos de la categoría. Al menos, hay que poner el tema en la agenda prioritaria.

Para que esta iniciativa se mueva, se ha preparado una petición al Secretario General de las Naciones Unidas, quien deberá darle seguimiento. La meta es contar con un millón de firmas. Yo diría que la meta es derrotar nuestra indolencia. Quienes quieran ser actores y no observadores de esta iniciativa, pueden agregarse aquí: http://lafaimexpliquee.org/La_faim_expliquee/El_hambre_crimen.html

Saturday, December 21, 2013

¡Joer con ustedes, medios de comunicación!


Publicado en el diario digital PlazaPública el 19 de noviembre de 2013.

¿Quién suscribe esta petición a los directores de medios de comunicación y propietarios de empresas de publicidad?

A quien le vista y calce:
Queremos que sepan que estamos hartos de su ofensivo descaro o desvergonzado disimulo.

Ustedes son cómplices de una flagrante violación a la ley Electoral y de Partidos Políticos, que en el artículo 69 de su correspondiente reglamento indica:  “La propaganda y encuestas electorales, sólo serán permitidas desde el día siguiente a la convocatoria de elecciones y hasta treinta y seis horas, antes de celebrarse las mismas”.

 La campaña anticipada trae bajo el brazo una variada lista de resultados perjudiciales para la democracia, gobernabilidad y construcción del Estado de Derecho.  En primer lugar, encarecen los costos, lo que da lugar a la irrupción de capitales obscuros en el financiamiento de los partidos políticos.

Los partidos con más capital (es decir, los partidos más intervenidos por los intereses mafiosos y de grupos de interés excluyente y egoísta) tienen ventajas sobre los partidos en pobreza económica.
 
Los candidatos no sienten presión por presentar sólidas propuestas políticas, pues saben que lo que importa es vender una fachada, un producto, un avatar político.  Consiguen votos a base de exposición prolongada del público a ese artificio, a la mentira alevosa y premeditada.

La contaminación ambiental con vallas publicitarias hace de Guatemala un país motivo de burla en el exterior.  Lo que ustedes hacen es “pasearle la otra” por toda la cara a la ley.

La complicidad de ustedes, medios de comunicación impresa, radial y televisiva; así como la de ustedes, propietarios de empresas de publicidad callejera, constituye un lastre para el desarrollo político y democrático de este país.

Quizá deban saber que los eslóganes asociados a sus empresas se convierten en algo vacío, en pura retórica barata.

¿Por qué lo hacen?  Parece claro.  Algunos han sido literalmente comprados, adquiridos en propiedad por los partidos, los candidatos o sus partidarios.  Reparten noticias como tapaderas del sándwich, pero la carne es la representación de los intereses de sus candidatos/patrones/mecenas, así como la desacreditación de la competencia.  Para ello, utilizan columnistas de alquiler, oportunistas esperanzados o bobos ilustrados.  También están sus reporteros, quizá víctimas de amenazas, o simples peones que reciben órdenes “de arriba”.  Varios de ustedes son financiados completa y desvergonzadamente con fondos públicos.

En el caso de las vallas, es simple y llana ambición por el dinero y desprecio por la ley.

Decir que es la única manera de sobrevivir o competir es lo mismo que afirmar que en Guatemala, para salir adelante,  solo valen los medios torcidos.

No nos intoxiquen más con sus anuncios publicitarios disfrazados de noticia, notas editoriales o la descarada presentación de candidatos antes de que la campaña inicie oficialmente.

Guatemala necesita del aporte de toda la ciudadanía.  Ustedes contribuyen a formar opinión, no destruyan la esperanza de contar con una democracia legítima y un sistema de partidos políticos sano. 

Mientras persistan en sus prácticas ilegales, cada gobierno que asuma estará ya hipotecado hasta los cimientos.  No sean cómplices del despojo de nuestros derechos humanos a la educación, salud, alimentación y protección, pues ya sabemos que los gobiernos se inauguran ya comprometidos con los financistas y que los ámbitos de compromiso son muy amplios: compras y contrataciones de bienes y servicios, administración de justicia, gobernabilidad, soberanía.

Por supuesto, sabemos que todo lo anterior es de su amplio conocimiento pero que no les importa.  Por este medio les decimos que también es de nuestro conocimiento, y que para nosotros sí importa.

Sí a la intervención en aduanas

Artículo en PlazaPública, edición del 3 de noviembre de 2012.


Las aduanas nacionales no son foco sino punto neurálgico de la corrupción.  Desde hace años han sido la presa favorita, el elote más grande y tierno del canasto.  Para aprovechar las fortunas particulares que pueden forjarse, ha sido oportuno organizarse en grupos tipo sociedad secreta, con todo y ritos especiales.  ¡Vamos!  Seamos claros.  Cárteles es el nombre correcto.

Recuerdo que durante el gobierno de Vinicio Cerezo fui a visitar a un ex –colega que se había pasado a trabajar al sistema aduanero.  Mientras conversábamos, varias personas llegaron a su oficina, le entregaban una tarjetita, explicaban que venía de parte de zutano o mengano y en respuesta, él sacaba un sello de hule, de esos que se les compran a los niños.  Tenía osos, perros, leones, caritas.  Escogía uno y lo estampaba en la parte trasera de la tarjeta.  Vaya con fulano de tal, y le entrega esto.

No pregunté ni él me ofreció explicación alguna.  Estampaba diferentes figuras.  ¿Prioridad? ¿Tarifa que debía aplicarse?  No podía ser nada bueno.  

En opinión de quien escribe, durante el gobierno de Vinicio Cerezo se crearon las condiciones para que los militares poderosos pasaran de usar el sistema para apropiarse legalmente de grandes extensiones de tierra (FTN, Petén) y se convirtieran en empresarios,  actuando al amparo de privilegios.  Más tarde se profundizaría en  los negocios sucios, como las drogas, trata de blancas, tráfico de armas propias y ajenas, etcétera.  Una anécdota oportuna: por su conocida honradez, el presidente Idígoras, si bien recuerdo, le ofreció a mi abuelo, el teniente coronel Manuel Ángel Ponce Amézquita,  el puesto de Director General de Aduanas, al lo que él  respondió: “No, esa es una cueva de ladrones.  Vos sabés que no soy como ellos y cuando salga del puesto la gente no va a creer que no güevié, terminaría metiéndole un tiro a alguien.  Mejor déjame fundar la Escuela Nacional de Educación Física”.  Como mi abuelo, hay muchos militares horados, jubilados y en servicio.  

Los medios de comunicación han abundado en comentarios alrededor de la Red Moreno y cómo él era apenas un peón del juego.  No se necesita decir más para saber que Aduanas sigue siendo un jugosísimo premio y que algunos militares han sido clave para blindar el sistema contra los controles.  De ahí que algunos pensemos, sin evidencia suficiente para montar causa, que estamos presenciando un intento de relevo en el control del negocio.  Mención especial debe ir a los empresarios que basan en el manejo de sistemas corruptos su permanencia e irrupción en las listas de ricos y poderosos.

Es claro que se necesita una intervención del sistema, pero no la que se ha estado planificando.  Necesitamos la intervención de un Presidente con carácter, un patriota, alguien que haga compromisos y no promesas.  Un líder del siglo, mejor si con antecedentes en inteligencia militar y buenas conexiones con el sector privado honesto para tener mayor acceso a la información sobre corruptos y corruptores.  Alguien con mano dura contra la corrupción, venga de donde venga.  Un Presidente tal rompería cualquier compromiso en mala hora adquirido con amigos y financistas de campaña y cambiaría los mandos medios y altos en el sistema, asegurándose de poner personal seleccionado por méritos éticos y profesionales.  No permitiría el tráfico de influencias, las recomendaciones de diputados, miembros del partido (así se trate de la mismísima cúpula), amigos, colegas y ex –colegas.  Demandaría al Congreso una Ley de Servicio Civil, para garantizar un buen sistema de selección y promoción de personal.  Haría de las aduanas un tema de carrera y no de oportunidad para el enriquecimiento.   Usaría la información de inteligencia para desarticular las estructuras que han tenido al sistema como rehén desde hace muchos años.  Lo lindo de esto es que no necesitaría de leyes ni medidas controversiales y tendría el apoyo total de la ciudadanía.

Medias verdades son medias mentiras, Presidente.


Artículo publicado en PlazaPública el 7 de octubre de 2013.

 Con ocasión del discurso presidencial en la Asamblea General de las Naciones Unidas, se informó al mundo del éxito (sin precedentes universales) en la reducción por mitad de la mortalidad infantil por desnutrición en tan solo unos  meses.

Esta manipulación política de datos incompletos y de dudosa validez resulta desmoralizante.

Existe  un marco conceptual para explicar la desnutrición y su consecuencia fatal, la mortalidad.  Dicho marco está bien recogido en la lista de componentes del subprograma Ventana de los Mil Días, del programa Hambre Cero.  Eso incluye acciones de saneamiento ambiental, educación nutricional, alimentación complementaria y terapéutica, aumento de los servicios de salud, desparasitación, vacunación y reducción de la anemia en mujeres embarazadas.

Así que no se puede anunciar una reducción de la mortalidad infantil por desnutrición (olvidándose de la mortalidad materna) sin demostrar los avances en el control de sus causas. En este momento, ni se ha arrancado con todos los componentes de manera coordinada, ni se cuenta con indicadores que midan los resultados.  ¿A cuenta de qué se da un salto cuántico y resulta que hay una reducción de 50 porciento?  Para que se entienda mejor la expresión, se cita a la Wikipedia: “En física, un salto cuántico es un cambio abrupto del estado físico de un sistema cuántico de forma prácticamente instantánea. El nombre se aplica a diversas situaciones. La expresión salto se refiere a que el fenómeno cuántico contradice abiertamente el principio filosófico repetido por Newton y Leibniz de que Natura non facit saltus ('La naturaleza no procede a saltos')”.

Peor aún, no habrá salto ni de párrafo si no se entiende de una buena vez que los programas como Hambre Cero no son para capitalización política, que fotografiarse al lado de niños desnutridos es abuso infantil y que andar haciendo de Santa Claus contra el hambre es señal de no haber comprendido  el problema, menos las soluciones.

Otra media verdad es decir que las nuevas disposiciones de tránsito van a combatir la delincuencia.

Con la claridad de un medio día soleado en Zacapa, el problema es la portación ilegal de armas, su rampante tráfico y las enormes facilidades ofrecidas por comerciantes y ciertas instituciones del Estado para adquirir municiones de todo tipo.

¿De qué manera los chalecos anaranjados (que  recuerdan a los presidiarios en cárceles de los Estados Unidos) y la circulación restringida van a solucionar la incapacidad de Policía y Ejército para controlar armas y municiones? 

Es cierto que las nuevas disposiciones pueden contribuir a ordenar el tráfico vehicular, pero de todo lo normado, lo único que puede servir de algo es la prohibición de colocarse al lado de vehículos detenidos.

Resulta difícil de comprender que un Gobierno con tantos asesores  no haya medido el nivel casi radioactivo de exposición al ridículo y devaluación de confianza ciudadana en materia de seguridad (compromiso, no promesa).  Si salieran a dar un paseo como ciudadanos comunes, los traficantes de negocios metidos a asesores técnicos se darían cuenta del golpe a la gobernabilidad que asestan las medidas que no pueden hacerse cumplir. 

Es imposible ocultar que muchas malas crianzas de motociclistas se deben a que  en este país no hay escuelas de conducción de motocicletas.  La licencia se obtiene sin pasar los exámenes de ley.  La culpa  recae aparatosamente sobre la Policía Nacional.  Ahora se atacan las consecuencias sin tocar las causas.

También resulta brutalmente obvio que el arma secreta para hacer que se cumpla la ley es el incentivo a las PMT para hincharse de dinero a base de multas, y las amenazas (política de garrote y zanahoria).  ¿Cómo esperan que las PMT  se hagan cargo de los motoristas armados?  ¿Acaso no es ése el problema?  Ese es mandato de la PNC. El problema de los asaltos principia ahí, y pueden multar a cien mil motociclistas sin que uno solo sea sometido a control de armas.  Irresponsablemente se manda al matadero a los PMT.

Además,   ¿a quién se le ocurre que un criminal  circulará portando casco y chaleco con identificación que corresponda con la motocicleta?  Si el número del chaleco debe ser visible a cinco metros, lo mismo debe ser para el número de placa, pues estos deben coincidir (previo a iniciar persecución legal del infortunado propietario de la motocicleta cuyo número de placa fue clonado por los delincuentes).

Prohibir que los motociclistas se desplacen entre carriles cuando el tráfico de autos está detenido (me refiero a circular sin riesgo propio o para otros) solo empeora los atascos. También tiene costos económicos enormes por el retardo de entregas y trámites asignados a los motoristas porque llegan más rápido que un auto.    Lo que debe ser prohibido y sancionado sin demora es detenerse al lado de un vehículo, por el riesgo de asalto que representa gracias a la ineficiencia gubernamental en el control de armas y municiones.

Una última media verdad y media mentira que resulta pertinente: medios de comunicación se somatan el pecho y rasgan las vestiduras en nombre de la Democracia, mientras son cómplices de la impunidad y violación de la Ley al publicar las actividades de campañas políticas anticipadas (incluyendo al PP).  No se hagan los mensos.  Apaguen la luz, a ver si alguien se entera más allá de los carteles.