Thursday, March 15, 2012

Con su permiso...


Artículo publicado en el Diario de Centroamérica del 15 de marzo de 2012.


ONG-landia. 

Hace poco leía, con relación a Haití, críticas a un gobierno de ONG.  Es útil conocer el germen de aquello.

Como resultado de debilidades de gobierno (nacional y locales), se creó un vacío de atención a sus necesidades sociales.  La inestabilidad política y los recurrentes desastres naturales crearon las condiciones para el arribo de ONG internacionales de todo tipo y calado que  proliferaron e inspiraron el surgimiento de una retaguardia de ONG nacionales y locales.  Gobiernos extranjeros y donantes privados aseguraron el crecimiento de aquel modelo que logró éxitos en la atención de necesidades urgentes.  Entre los sectores importantes se destaca Salud, que construyó y opera varios hospitales de más importancia que los nacionales.  El modelo nacional se inspiró en el internacional, y también surgieron organizaciones valiosas.

Sin embargo, también hubo resultados negativos.  Muchas organizaciones asumieron que los gobiernos eran incapaces de conducir las acciones, de manera que acamparon donde y como quisieron, luego se lanzaron a hacer lo que les pareció más conveniente.  Ni siquiera se molestaron en contar con una visión estratégica conjunta.  Sin que se diseñara de esa manera, se crearon gobiernos paralelos, moviéndose en todas direcciones y dando pie a la corrupción. Actualmente aquel gobierno cuenta con programas para recuperar el timón del barco.  

Ahora, veamos el caso de Guatemala.  El enfoque correcto es que todos los actores del desarrollo se muevan en la misma dirección, bajo un pacto público-privado.  El gobierno sea nacional o local debe fijar el rumbo, apoyando y respetando a los actores que se unan al esfuerzo.  Lo que no debe darse es que estas organizaciones generen soberanía y compitan, se obstruyan, malbaraten esfuerzos de otros y hasta desestabilizen gobiernos locales con base en su poder económico.  Además, el sistema de descentralización no debe ser utilizado como mero proveedor de vistos buenos o mecanismo para justificar la existencia de velados gobiernos privados paralelos.  

Por supuesto que existen ONG que tienen por norma el diálogo y consenso con los gobiernos y actores locales, pero también hay las que se convierten en puras empresas familiares enmascaradas, fachadas para actividades fuera de la ley o, que hasta de buena fe son obstáculos para el desarrollo integral y sostenible.  Hay ONG extranjeras que se “nacionalizan” en papel, pero responden a agendas externas.  De allí que, aprendiendo de las experiencias ajenas, es necesario que las ONG y otras organizaciones privadas de desarrollo (OPD) se conviertan en instrumentos para ejecutar los planes de SEGEPLAN y los planes de desarrollo a distinto nivel.  No hablo de intervenirlas o regularlas, sino de que se comprometan a ser columna del edificio de las políticas públicas.  Comentarios en http://poncesegura.blogspot.com

No comments:

Post a Comment

Gracias por comentar. Recuerde: sólo se publicarán mensajes de personas que se identifiquen plenamente.