Con su
permiso…
Artículo
publicado por el Diario de Centroamérica, edición del 1 de marzo de 2012.
Minería de
perros
Hay hogares
donde las peludas mascotas llegan a tomar el apellido de la familia. Son uno más; las necesidades de alimentación,
vivienda, salud y recreación son bien atendidas. Vaya vida de perros.
Por otra
parte, la mayoría de estos leales amigos pasan muchos problemas, y no se puede
decir lo mismo que sobre las personas: “En algo ha de andar metido”.
Hay denuncias
de crueldad (algunas prácticas en facultades de veterinaria), ignorancia y
falta de compasión por estos compañeros de viaje estelar.
Hoy me
ocuparé del problema que llamo “minería de perros”. Se trata de las personas que ven en estos
animales solo una fuente de ingresos, y los usan para reproducción
permanente. Meta: una nueva camada de cachorritos
para exhibir y vender como juguetes, regalitos.
Quienes más sufren son las hembras, pues son sometidas al macho
seleccionado por su explotador sin recibir las atenciones necesarias. Como se trata de un negocio y nada más, tener
costos mínimos es importante. Padecen
enfermedades y desnutrición y aún así deben alimentar en su vientre a los
exigentes cachorritos de mañana. Su
salud de debilita con cada embarazo y sin tregua alguna, son fertilizadas en el
ciclo siguiente, hasta que mueran o dejen de producir cachorritos sanos, lo que marca el momento del descarte.
Los
cachorritos son mantenidos en pésimas condiciones, no reciben los cuidados
veterinarios que necesitan y también padecen desnutrición; lo que importa es
que parezcan bolitas de pelos. En
algunos casos, los propietarios hacen las veces de veterinario sin el
entrenamiento debido.
En la
primera oportunidad, los cachorritos son llevados al mercado. Los vemos en esquinas habituales, siempre la
misma persona con una caja de cachorritos, un auto con los animalitos en jaulas
o adultos en los semáforos vendiendo una mercadería más.
Los
cachorritos enternecen, y nunca falta quien haga el trato, sabiendo que la
mayoría de las veces les mienten sobre la raza o el cruce de razas. Es más barato que en una veterinaria o con un
criador, dicen. Por ahorrar dinero,
compran el cachorro y contribuyen de esa manera a extender por un ciclo más la cruel
minería de perros. Algunas
organizaciones de protección a los animales han hecho plantones y tratan por
todos los medios posibles de despertar conciencia sobre este problema, con
pobres resultados.
También
existe crueldad en el trato de cachorros en muchas veterinarias. La que está en uno de los accesos a Tikal
Futura es apenas una muestra. Juzgue por
sí mismo lo inadecuado de las jaulas, la frecuente falta de agua y
alimentos. Solo véale la cara a los
cachorritos.

No comments:
Post a Comment
Gracias por comentar. Recuerde: sólo se publicarán mensajes de personas que se identifiquen plenamente.